“Justos entre las naciones”, gentiles que salvaron vidas judías

20/Abr/2012

Aurora, Isaac Lupa

“Justos entre las naciones”, gentiles que salvaron vidas judías

19/04/2012 HOLOCAUSTO
Recuerdo de Ángel Sanz Briz y Giorgio Perlasca
Autor: Isaac Lupa, Tel Aviv
Esta escrito en la Torá “recuerda siempre lo que te hizo Amalek”, si nos resulta difícil recordar lo que hizo Amalek, por ser una historia muy vieja, no es difícil recordar la Segunda Guerra Mundial, recordar lo que los alemanes hicieron en los campos de concentración, volveremos a escribir, escuchar relatos sobre los sobrevivientes de las destrucciones, de los crematorios, volveremos a leer sobre temas que nunca terminarán de contarse, siempre se encontrará alguno que no ha relatado, otro que al relatarlo nuevamente se encuentran nuevas perspectivas, son conocidos los casos de los sobrevivientes que año tras año vuelven a relatar su historia, o los que por años permanecieron en silencio y a la vejez recuerdan todo lo que pasaron.
Existen relatos muy interesantes de lo que los “justos entre las naciones” personas no judías que durante la segunda guerra salvaron a muchos judíos, usando diferentes medios que los arriesgaban hacia una muerte segura en los campos de concentración, es importante recordar su labor humanitaria.
Uno de estos casos llegó hace algún tiempo a mis oídos, de los que creo que se puede relatar nuevamente, me refiero al periodista español y director ejecutivo de radio, Diego Carcedo, quien siendo periodista asturiano, y ex director de la radio Nacional Española, publica el libro “Un español frente al Holocausto”, sobre el libro se hizo una película titulada “El ángel de Budapest” recordando las hazañas del diplomático español, Ángel Sáenz-Briz, que en 1944 salvó a miles de judíos de ir a los campos de concentración.
La idea de hacer esta película, se le ocurre al Sr. Carcedo a raíz de haber visto la película “El cónsul de Perlasca” en la cual el artista Peter Kertesz encarna al Sr. Giorgio Perlasca, quien pide la ayuda de la embajada española, para que ésta le ayude a salvar a judíos de Budapest.
Giorgio Perlasca es un ciudadano italiano que posee doble nacionalidad, italiana y española, ya que estuvo activo en la guerra civil española, hace un viaje a Hungría relacionado con su negocio de importación y exportación de carnes, para abastecer al ejército italiano.
En Budapest hace amistad con una mujer judía que es apresada junto con su hijo por los nazis. Se dirige a la Embajada española a renovar su pasaporte, con intención de rescatar a la mujer judía, y allí conoce al embajador Ángel Sáenz Briz, se forma una amistad entre ambos entablan una plática en la que el embajador le explica del asilo que da a judíos húngaros que sufren la persecución y están en peligro de ser enviados a los campos de concentración, salvando a muchos y enviándolos a Suiza cuando la situación lo permitía.
Perlasca decide implicarse en esa labor humanitaria sabiendo de antemano que puede poner en peligro su integridad física.
Cuando el embajador recibe la orden de Madrid de cerrar la embajada y trasladarse a Suiza, Perlasca se encuentra solo ya que al cerrar la embajada pierde la inmunidad de la que goza, dejando a los judíos al arbitrio de los nazis.
Después del desalojo de la Embajada, Perlasca invierte el dinero que trajo para la compra de carnes, en sobornar a húngaros y nazis, rescatando judíos, sin dejar de buscar a su amiga.
Para garantizar la protección de los refugiados, usa un salvo conducto español haciéndose pasar por cónsul español, así logra que el consulado siga abierto.
La derrota se ve cercana los alemanes, se ensañan más con los judíos, la situación se hace difícil, Perlasca se ve amenazado, pero al final salva vidas, evitando la destrucción del gueto de Budapest, controlando la situación hasta la llegada del ejército rojo.
Giorgio Perlasca recibe en vida varias condecoraciones por sus acciones, en 1989 de la Knéset en Israel, en 1990 El Museo del Holocausto de EE.UU.
En 1990 recibió la medalla de la organización, Raoul Wallenberg. en EE.UU. y otras condecoraciones recibidas en España, Italia y en Hungría.
En 2007 se edita el libro de Carcedo “Los judíos en España”, y sobre el se basaron para realizar la película “Angel Sanz Briz, el Shindler Español” quien en el año de 1944 salva muchas vidas judías de los campos de concentración sacándolas de Budapest a Suiza.
Después de la guerra, Sanz Briz sigue en diferentes embajadas como embajador, y llega a ser Embajador en Washington y ante el Vaticano. Muere en el puesto en Roma, año1980.
En 1991 recibe honores póstumos de Israel y el nombramiento de “Justo entre las naciones”.